Sevastian S. Medina-Ornelas, Departamento de Medicina Nuclear, Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán; Departamento de Medicina Nuclear, Hospital Ángeles Lindavista. Ciudad de México, México
Joel E. Vargas-Ahumada, Departamento de Medicina Nuclear, Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, Ciudad de México, México
Rodrigo Hernández-Ramírez, Departamento de Medicina Nuclear, Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, Ciudad de México, México
El cáncer de próstata se erige como una presencia ineludible, siendo el segundo más diagnosticado y la quinta causa de muerte en los hombres. En el año 2020 afectó a 1.4 millones de hombres, con 375,000 muertes globales. En México genera 26,000 nuevos casos anuales y más de 7000 muertes, elevando su prevalencia a más de 90,000 casos. Globalmente, muchos diagnósticos son en etapas tempranas, pero el 20% progresan a estados avanzados, con solo un 26-30% que sobreviven más de 5 años. La terapia de privación androgénica es crucial, reduciendo la testosterona y frenando el avance maligno, aunque la resistencia es inevitable, llevando al cáncer de próstata resistente a la castración. La detección temprana de su progresión por métodos como el antígeno de membrana prostático específico (PSMA) y el marcado con tecnecio-99m para el uso de gammagrafía o con flúor-18 para el uso de la tomografía por emisión de positrones es vital. Antes del PSMA, la detección era limitada. En la actualidad se ofrece una opción terapéutica con el PSMA marcado con lutecio-177, ofreciendo un tratamiento más preciso, facilitando una mejor respuesta y menos toxicidad, y proporcionando nuevas esperanzas en esta lucha continua. El enfoque diagnóstico y terapéutico con la misma molécula pero con diferente radioisótopo se conoce como teragnóstico.
Palabras clave: Cáncer de próstata. Antígeno de membrana prostático específico. Medicina nuclear. Teragnóstico.